Para miles de padres y madres, trabajar a distancia es una necesidad para poder conciliar la vida laboral y familiar. Por eso en este artículo, vamos a hablar de trabajos para madres para realizar desde casa. Claro que son también trabajos para padres orientados a la conciliación, que se pueden realizar a distancia, de forma autónoma o en relación de dependencia. 

Así que si buscas un trabajo para realizar en casa y poder pasar más tiempo con tu familia, sigue leyendo porque podrías encontrar las claves de cómo conseguirlo.

De qué trabajar desde casa cuando no tienes un emprendimiento

Desde mi experiencia personal, uno de los grandes problemas sucede cuando alguien quiere trabajar desde casa, sea madre o padre y no tiene un emprendimiento propio.

Y aún más complicado es pensar en ello cuando tienes niños pequeños, que es cuando surge la verdadera necesidad de conciliar trabajo y familia. Es en ese momento cuando uno comienza a idear alternativas de trabajos que se pueden hacer desde casa para ganar dinero.

Algunas opciones sencillas que pueden aparecer son:

  • Hacer consultoría a distancia
  • Realizar manualidades o fabricar algo
  • Cocinar por pedidos
  • Dar clases particulares (ahora con la pandemia, es más complicado)

En mi caso, ninguna de estas opciones se adaptaba a lo que necesitaba. Hasta que apareció una opción muy interesante y poco convencional: la afiliación. 

¿Qué es la afiliación?

La afiliación consiste en recomendar productos de terceros a cambio de una comisión. Es un sistema que puede aplicarse casi a cualquier cosa, desde productos físicos hasta servicios. Hoy en día son muy numerosas las tiendas que cuentan con un programa de afiliación para promover sus productos o servicios.

¿Qué se necesita para trabajar desde casa con afiliación?

Básicamente, necesitas una audiencia a quien pueda interesarle los productos o servicios que vas a promover. Por ejemplo: un grupo de whatsapp, un grupo de Facebook, una página web, contactos propios, etc. 

Si te interesa esta alternativa, puedes leer mi experiencia completa más abajo en este post.

Mientras tanto, sigamos adelante con otros trabajos que pueden ser interesantes para madres y padres que quieren trabajar desde el hogar.

Top trabajos para madres para realizar desde casa

La alternativa más obvia: digitalizar o realizar a distancia algo que ya haces para vivir.

Están quienes tienen ya una profesión y necesitan digitalizarla y por otro lado, quienes no saben cómo ni de qué trabajar desde casa. 

Digitalizar una profesión

Traductores, escritores o copywriters, programadores, especialistas en marketing son algunas de las profesiones que son muy demandadas a distancia. 

Se trata de adaptar la actividad profesional de uno mismo a un medio digital o realizar el trabajo a distancia. 

Si eres un profesional del marketing, encontrarás miles de alternativas para hacer proyectos de marketing digital. Hay que decir que la diferencia entre el marketing tradicional y digital es bastante fuerte, pero teniendo las nociones, se pueden adaptar estrategias para empezar a abocarse a esta profesión.

Para los dos casos, podemos asegurar que existen soluciones, con un poco de astucia y ganas de aprender, se pueden desarrollar nuevas habilidades que podrán hacer que trabajar desde casa sea una realidad. 

Vamos paso a paso.

Qué se necesita para trabajar desde casa

Lo que no puede faltarle a nadie que quiera trabajar desde casa con un ordenador, es una conexión a Internet. Puedes estar en cualquier lugar del mundo, pero si tienes Internet para hablar con colaboradores, clientes o partners, tienes mucho ganado.

Cómo trabajar desde casa con niños de forma efectiva

Aunque se diga que trabajar desde casa es cómodo y eficaz ya que evitas desplazamientos y puedes cuidar a tus hijos, es algo difícil de hacer. Se necesita ante todo buena organización y horarios para poder llevar proyectos adelante (no importa de qué trabajo se trate).

Por ello es importante intentar trabajar en horarios fijos, evitar interrupciones, o realizar tareas domésticas al mismo tiempo.

Lo ideal es aprovechar las horas que los niños puedan ir a la escuela. Igualmente si son pocas horas, igualmente es difícil trabajar con niños pequeños en casa cuando requieren gran atención. Aprovechar pequeños momentos como la siesta, una película, o cuando juegan tranquilos también se puede.

Trabajos para madres emprendedoras

Cómo pasé de la relación de dependencia a trabajar en casa

Una cosa es cierta cuando esperamos un bebé, no sabemos cómo nos afectará tener que dejarlo en una guardería o con un cuidador con muy pocos meses de vida. A mi me pasó, y no sabía qué hacer: si pedir reducción de jornada, renunciar, pedir todas las vacaciones para quedarme en casa. La opción ideal era conseguir un trabajo para hacer desde casa .

Cuando somos mamás, no importa cómo pero necesitamos pasar tiempo en casa con nuestros hijos. Ellos lo necesitan tanto como nosotras. Con el nacimiento de mi primera hija me quedó en claro una cosa: el sistema no funciona para tener una buena conciliación entre trabajo y maternidad. Pocas opciones me quedaban: tenía que volver de mi baja de maternidad y no quería dejar a mi bebé en una guardería. 

Ahí es cuando mi cabeza hizo un clic: necesitaba cambiar algo, para poder manejar mi tiempo como yo lo necesitara. Empecé a buscar y buscar, y dí con una solución: trabajar desde casa.

En ese entonces no sabía muy bien qué hacer o cómo hacerlo. Pero algo tenía en claro, no pararía hasta conseguirlo. De ese momento, ya pasaron más de 5 años, tengo dos hijos y sigo trabajando desde casa.

¿Quieres saber cómo lo conseguí? Te lo cuento todo en este post.

Cómo era mi vida antes de trabajar desde casa

Básicamente vivía para mi trabajo, dependía de mi jefe y compañeros para pedir vacaciones y además, había caído en un bucle rutinario que me tenía atrapada como un remolino. Días iguales, seguidos por semanas interminables de una rutina que ya no sabía si me gustaba o si sólo me había acostumbrado. 

Ese cansancio mental que produce madrugar todos los días y que tu vida, tu familia y las cosas que te gustan giren alrededor del trabajo. Era agotador. Cuando no eres feliz con lo que haces y tu único incentivo es traer dinero a casa, pierdes la pasión y sigues por inercia. Una duda giraba en mi cabeza: o cambio de trabajo o intento hacer algo por mi cuenta. 

Seguí así, dando vueltas y dejando la decisión para más adelante, hasta que me enteré que estaba embarazada. Cambiar de trabajo ya no era una opción. Pero no sabía que estaba a punto de dar con un medio de vida alternativo, diferente a otras cosas que había hecho antes, y para nada convencional.

Ganar dinero desde casa: el reto para las madres con bebés

Todo empezó con un comentario que hizo mi marido:

_ “Hagamos un sitio web de productos para bebé. Sería una forma de ahorrar para comprar cunas, cochecitos y todo eso. Está todo carísimo, así podemos aprovechar comprando por Amazon y nos llevamos comisiones de nuestras compras y las de otra gente que visite el sitio.”

En ese entonces, al igual que ahora, sólo había una cosa cierta: Amazon es el rey de las ventas online. Lo que quieras, lo buscas en Amazon y si no lo encuentras, vas a una tienda física a comprarlo.

Además de ser el dueño y señor de las ventas por Internet, esta plataforma tiene un programa de afiliación con el que te paga comisiones si le llevas usuarios que compren cosas en su web (aunque más adelante nos dimos cuenta que nuestras propias compras no se comisionaban).

Lo único que había que hacer era un sitio web con productos de Amazon, y que las visitas compren desde allí para tener miles de euros en comisiones. Habiendo trabajado varios años en un ecommerce y teniendo un buen conocimiento del mundo digital, esto parecía sencillo.

Mi primera reacción fue: 

_ “Si quieres hacer un sitio, hazlo. Pero yo no creo que te ayude mucho.”

Yo en ese momento estaba embarazada de mi primera hija, y no me imaginaba cómo sería mi vida después. No fue hasta que nació que me lo tomé más en serio. Sucedió ese “clic” de querer quedarme en casa. Así que me aferré a ese proyecto que prometía darme algún ingreso extra que me hiciera trabajar menos horas en la oficina para estar más tiempo con mi hija. Y así lo hice.

Trabajos para madres: qué hacer para pasar más tiempo en casa

Emprender no es sencillo, nunca lo fue. Pero lo más difícil es animarse a dar el paso y saber qué hacer. Yo estaba dispuesta a esforzarme, pero no tenía ni idea de cómo podría, como mamá, para ganar dinero desde casa. Así que empecé a invertir mis horas en ese sitio web que creó mi marido. Tardes, noches y ratos libres (que para una mamá primeriza, son escasos).

No más comenzar, me di cuenta que no iba a ser tan fácil. Las tardes y noches de descanso se convirtieron en un no parar de trabajar. Contaba con la suerte que mi marido es programador, así que en poco tiempo el sitio tuvo cerca de 5.000 páginas con productos de bebé ya creadas. Pero algo no funcionaba, no llegaban más de 30 visitas al día.

Y sin visitas, no había a quién venderle esos productos de Amazon…

Había algo que no estaba bien. Simplemente no funcionaba. Y yo seguía pasando horas y horas, que se convirtieron en días, semanas, meses… y las visitas no crecían. Lo que ganaba con el sitio no se correspondía para nada con el esfuerzo que le estaba haciendo.

Mi segundo intento como mamá emprendedora: el futuro es de los que no se rinden

Así pasó más de un año. Lo bueno es que superé el trauma de volver al trabajo y a mi bucle rutinario. El sitio seguía ahí, consumiendo algún que otro rato libre de mi tiempo, sin dar casi nada a cambio. Yo ya no le daba importancia, hasta que un día ví que había sitios mucho más nuevos que el mío y que aparecían primeros en las búsquedas de Google.

Me dí cuenta que estaba dando palos de ciego sobre algo que creía conocer y las cosas no estaban saliendo, y no parecía que fueran a prosperar.

Después del esfuerzo, las pocas horas de sueño y el tiempo invertido, sólo quedaba la frustración, frente a la falta de resultados. ¿En qué había fallado? ¿Qué hacía falta hacer? ¿Por qué a otros les funcionaba y no a mí?

Dando vueltas y más vueltas empecé a investigar, navegar y leer, hasta que me encontré con un curso que ofrecían por Internet que me llamó la atención.

Parecía una publicidad de venta directa, al mejor estilo “Llame Ahora”

_ “¿Quieres una web que genere ingresos mes a mes? Si te apuntas a mi curso de sitios web te llevarás 10 bonus, X descuentos, mi set de herramientas y mi consejo experto a un precio increíble. Incluso si no sabes nada de sitios web.”

_ “Por favor, quién se apunta a estas cosas. Yo sé hacer webs, lo que no sé es como traer más visitas y que compren. Mi web es perfecta.”

Yo tenía en aquella época los nervios muy a flor de piel y soy muy desconfiada de estas cosas. Nunca compraría un “Reduce Fat Fast” para estar “mejor que nunca” ni nada por el estilo. Suelo ponerme muy a la defensiva, porque pienso que la que adelgaza de verdad, es la tarjeta de crédito.

Llame Ahora seguía así:

_ “Sal de dudas, apúntate a mi webinar gratuito y descubrirás paso a paso las bases para crear un sitio web que te haga ganar dinero.”

No sé si fue por la curiosidad o por que ya tenía la cabeza abollada contra la pared, pero me apunté. Estaba un poco escéptica, pero quería saber qué ofrecía este personaje. Al final pensé que no perdía nada: total, es gratis.

El webinar resultó ser bastante bueno. Llame Ahora dió algunos tips que me parecieron muy interesantes. Dada mi experiencia con el mundo online sabía de las cosas de las que hablaba y aumentó mi curiosidad. Me quedé allí, mirando la publicidad de principio a fin y hasta escuché cómo respondía preguntas que hacía otra gente que estaba conectada. Pero no fue hasta que terminó el webinar que empecé a pensarlo bien.

Había algo que estaba fallando en mi sitio web y podía hacer dos cosas: o quedarme así, adivinando y perdiendo más horas, o arriesgarme a terminar embaucada comprando el curso.

Hasta que llegó el detonante, (el clic que me hizo tomar la decisión):

_ “Sólo tienes hasta medianoche para decidirte, y si no estás satisfecho en el primer mes, te devuelvo el dinero.”

Aunque seguía pensando que me estaban vendiendo humo y mi instinto de autoconservación siempre fue más fuerte, esta sería la primera vez que se quebraría. 

_ “No sé qué hacer ¿me apunto?” – le pregunté a mi marido.

_ “Si te apuntas, hacemos algo desde cero, siguiendo el curso tal cual. Y el sitio de bebés lo dejamos para después.”

Y así fue como me apunté y empecé a armar un sitio web desde cero

El curso era muy correcto. No le faltaba nada: muchísimos videos explicativos, material, grupo de Facebook y descuentos para contratar algunas herramientas que te permitían hacerlo mejor. 

Estuve ahí sumergida en el tema, enfrascada siguiéndolo por 4 meses. Entré en la dinámica de ver y hacer lo que se proponía: veía el video y hacía el ejercicio en una especie de bucle académico con partes, a veces muy densas, ya que demandaban tiempo para investigar y escribir textos muy largos para el sitio.

Me lo tomé con filosofía y lo seguí al pie de la letra. Mi hija ya tenía un año y medio.

Mamá trabaja en casa: el final del camino recorrido

Cuando quedó “terminada” esta nueva web, fue como una especie de prueba de fuego. El momento de la verdad. Después de publicarla, estuve un mes y medio mirando cómo subían las visitas, como si se tratara de una película en cámara rápida a medida que pasaban las semanas: 7, 16, 21, 33, 55, 72, 114… subían y subían. 

No tardó más de 1 mes y medio en llegar la primera venta. Y en aproximadamente 6 meses, recuperaré el dinero que había invertido en el curso. Al poco tiempo no dudé en armar un segundo sitio y después llegó el tercero.

No sé si fue el destino pero, agradezco haber roto la barrera mental que tenía para apuntarme en este tipo de cosas. Aprendí que hay mucha gente como yo, y mamás que están trabajando desde casa de la misma forma, no sólo en España, sino en todo el mundo. 

Promover productos de otros a cambio de comisiones no es una forma de trabajar muy conocida y no todos la entienden. Pero existe y se puede hacer desde cualquier lugar. Siempre con riesgos y algo de incertidumbre, porque por muy bien que hagas las cosas hay que mantener contento al dios Google y tenerle respeto a Amazon.

Después de mi primera frustración, si volviera el tiempo atrás, no lo pensaría dos veces y volvería a apuntarme en ese curso. Fácil no fue, porque no da recetas mágicas y fue un proceso largo: eso de escribir el contenido de una web entera requiere mucho tiempo y dedicación. Pero pude hacerlo, y con un bebé de año y medio.

Gracias a todo ese camino recorrido, hoy tengo una gran recompensa: estar a tiempo completo con mis dos hijos y gestionar mis tiempos, sin tener que volver a la oficina y trabajando desde casa.

Así que si estás en una situación parecida, te gustaría ganar un dinero extra, trabajar desde casa o sientes curiosidad de si esto de las webs puede ser para ti o no, aquí contamos más detalles sobre éste curso.